JL:
Usted cree haber obtenido de sus visiones cierto sentido de la naturaleza del lugar hacia donde vamos, ¿pero hay en verdad un "punto de elección", un momento en que el individuo—o la especie colectivamente- debe hacer una elección sobre tomar un rumbo u otro? ¿O es simplemente que hay un rumbo de la historia que tomamos de manera natural?
TM:
La verdad es que la realidad misma no es estática. Esta es una de las cosas que los psicodélicos tratan de hacernos comprender, que la realidad en la que estamos insertos es en sí misma cierto tipo de organismo y que evoluciona hacia una conclusión. La historia del siglo veinte no es simplemente una casualidad ni una anormalidad: es la culminación de un proceso que ha estado en movimiento desde que existe el planeta. No estamos alienados y fuera de la naturaleza; de alguna manera somos su filo. Y esta vasta producción de edificios y autopistas y todas las cosas que caracterizan al mundo moderno es en verdad una característica del mundo natural. De manera similar, la evolución de la inteligencia técnica sobre la superficie del planeta, si bien nueva, no es antinatural. Los seres humanos somos, entonces, los agentes naturales de una compresión que se está gestando en el mundo temporal en transición hacia una dimensión más elevada de la existencia. La historia va a terminar. Esta es la asombrosa conclusión que extraigo de la experiencia psicodélica. Y todos los escenarios del fin de la historia que rondan el pensamiento humano sobre el tema, desde el Apocalipsis de Juan hasta las últimas profecías de los cultos a los platos voladores, son intentos de dominar o de entender una intuición de separación trascendental de aquello que conocemos. Si miramos las tendencias culturales de la actualidad y las extrapolamos, es razonable sugerir que para fines del calendario maya —que es en el 2012 de nuestra era— seremos irreconocibles para nosotros mismos, que lo que creemos que son nuestras creaciones, las computadoras y las tecnologías, son en verdad otro nivel de nosotros mismos. que cuando hayamos realizado esta peregrinación a través del laberinto profano de la historia, recuperaremos lo que sabíamos al principio: la unión arcaica con la naturaleza que era inconsútil, no mediada por el lenguaje, no mediada por las nociones del yo y del otro, de vida y muerte, de civilización y naturaleza. Todos estos son dualismos temporarios y provisionales dentro del laberinto de la historia. Este Renacimiento Arcaico significa que todas nuestras religiones fueron pálidas imitaciones del Misterio mismo. Entonces la gente dirá: "¡Ahora comprendo! Ahora comprendo por que las pirámides, por que la caída de Roma, por que Auschwitz, por qué la bomba H". Todas estas cosas son hitos en el camino hacia el objeto trascendental. Y una vez que lo alcancemos, el significado se derramara sobre toda la experiencia humana.
JL: Pero ver a la gente tan transformada, tan de vuelta en sintonía con la naturaleza a un nivel masivo, significada que estamos preparados colectivamente para dejar atrás virtualmente de la noche a la mañana temas tan graves como la contaminación del planeta o la lucha árabe-israelí. Para que eso suceda, ¿no tendría que haber una especie de evento trascendental? ¿La visita de un plato volador? ¿La guerra nuclear? No sé, trato de no perder el racionalismo. TM: Parece sumamente improbable que ocurra algo así. Sin embargo, consideremos algo como el fenómeno del lenguaje en nuestra especie. ¿Cuan probable era antes de existir? Representa cierto tipo de intersección de la especie mono con una fuerza trascendental de alguna clase. Y sin embargo, una vez que cobró existencia, se lo ve como inherente a nuestra organización biológica. JL: ¿Nada en sus experiencias con las drogas le mostró cuál podría ser ese evento chamánico? TM: Creo que podría ser algo así: el objeto trascendental. tal, que ha sido bien descrito desde el siglo dieciséis, es la unión del espíritu y la materia. El objeto trascendental es materia que se comporta como pensamiento, y es una entrada a la imaginación. Allí es donde viviremos todos. Es por esto que la experiencia psicodélica es tan importante, porque anticipa una vida vivida por completo en la imaginación. Ahora usted me pregunta: "¿Cómo será tal cosa?. Bien, como una hipótesis, supongamos que se descubriera el modo de integrar la inteligencia humana y la de la máquina para crear una cultura en la que los humanos y las máquinas fueran psicológicamente indistinguibles. Esto nos permitiría influir en las dimensiones de esa interacción. Si creamos otra dimensión, bien podría ser el paraíso. Entonces, lo que hoy contemplamos como un objeto trascendental puede ser una tecnología comerciable para el 2012. JL: En otras palabras, ¿quiere decir que el evento trascendente puede ser la creación para el 2012 de un programa de computación con el que interactuaríamos para acceder a un estado más elevado de la existencia? ¿Tal vez un programa creado por un genio programador de computación y metafísico en sus viajes con la psilocibina? TM: Sí, un programa de computación. Los dos conceptos, drogas y computadores, están migrando uno hacia el otro. Si se agrega el concepto "persona" y se dice que estos tres conceptos —drogas, computador y persona— están migrando uno hacia el otro, entonces podemos ver que el cuerpo del mono todavía conserva en su lugar gran parte de nuestra estructura lingüística. Pero si el cuerpo del mono se disolviera, entonces tendríamos probabilidades mucho mayores de definirnos como información pura. Creo que esto es lo que sucede: que después del 2012, todo el mundo se convierte en todo. Se realizan todas las posibilidades, incluso las posibilidades que son mutuamente excluyentes. Porque la resolución y la realización de estas posibilidades se producen en una clase distinta de espacio, el espacio "nanotecnológico" o el espacio psicológico, o una verdadera Hiperdimensión. Es muy dificil imaginar como será, simplemente porque no contamos con las metáforas y la experiencia para conocer aquello hacia lo cual nos dirigimos. JL: Supongo que usted no quiere decir que el cuerpo del mono tendrá un fin literal sino que se trata de una trascendencia del modo en que vemos y usamos el cuerpo hoy. ¿Supongo que no cree que no tendremos sexo y procreación? TM: Por supuesto. Tendremos todo lo que tenemos ahora. JL: ¿Puede conceptualizar—o visualizar—la naturaleza de un programa de computación que facilitara este proceso de conciencia superior? TM: Bien, en realidad he desarrollado un programa que denomino Timemave Mero (Onda de tiempo cero). Es una onda fractal que muestra que todos los tiempos son en realidad modelos de interferencia creados por otros tiempos que interactúan entre sí y que todos estos tiempos se originan en un único estado final. Tal vez pudieran crearse versiones avanzadas de esta clase de programa en los veinticuatro años que nos quedan hasta el 2012. No se trata de algo que los seres humanos deban decidir hacer; ¡es algo que está sucediendo! El asunto es imaginar qué sucederá que nos permita relacionar. Los psicodélicos ayudan en esto porque anticipan el objeto trascendental. Todas las religiones anticipan el objeto trascendental. Todas las grandes personalidades espirituales, de algún modo anticipan y corporizan el objeto trascendental. Ya no está a siglos o milenios de distancia. Está aquí mismo, ahora. Es lo que explica la precipitada caída en la innovación que representa el siglo veinte. El siglo veinte no tiene ningún sentido a menos que finalice con una transformación completa de la especie. Y la muerte nuclear y los factores que afirman la vida están entrelazados de manera tan inextricable que será una carrera de caballos hasta el último momento. En una de mis conferencias, pregunté: "¿Cual es el hongo que florece al final de la historia humana? ¿Es el hongo de Teller y Fermi y Oppenhelmer, o es el hongo de Albert Hofmann y Gordon Wasson y Richard Evans Schultes y Timothy Leary?. Creo que a quienes no posean información concreta les resultará muy difícil decidir a qué apostar. Pero el hecho mismo de que usted y yo podamos tener esta conversación es la prueba de la proximidad de este evento. La gente no podía decir estas cosas ni siquiera hace treinta años; nadie lo hubiera entendido. Sabe, cuando se someten a prueba aviones de alto desempeño hay una expresión, "estirar el sobre", que significa llevar las capacidades de desempeño hasta los límites exteriores absolutos. Esto es lo que el siglo veinte está haciendo con el planeta y el organismo humano. Estamos estirando el sobre a medida que nos acercamos, no a la barrera del sonido sino a ... llamémosla la "barrera de la mente", la "barrera social". No nos desintegraremos cuando lleguemos a ella ni nos caeremos del cielo. Antes bien, si hemos disonado correctamente nuestra nave espacial social, nos deslizaremos hacia un ámbito infinito de transformación humana potencial. JL: Por cierto, no desaparecerá la cultura urbana. TM: No, pero un nuevo proceso de diseño de esa cultura surgirá de la clara percepción de las necesidades humanas en lugar de la actual percepción poco clara y políticamente discutible de los seres humanos. Básicamente, vamos traqueteando no en un Ford T sino en un carro romano. Y tenemos veinticuatro años para convertirlo en una nave espacial. Por eso es tan importante comunicarnos, que todos nosotros demos un paso adelante con nuestro mejor pie, que pongamos sobre la mesa nuestras mejores metáforas. Porque no podemos avanzar más rápidamente que la evolución del lenguaje. Y ninguna cultura, hasta donde yo sé, jamás trató conscientemente de evolucionar su lenguaje sin la percepción de que evolución del lenguaje significaba evolución de la realidad. Sin embargo, estamos a punto de hacer eso. Madison Avenue lo entiende, pero de manera perversa. Si podemos apartarnos de la idea de lucrar, si nos aplicamos a la idea de usar esta idea para salvar nuestro pellejo, entonces el objeto trascendental se acerca mucho más. Lo extraño de la psilocibina, mi carrera y esta conversación, es que tiene que ver con la habilitación del lenguaje. Eso es lo que me otorga prestigio, lo que hace que la gente diga: "Usted dice cosas que nadie más dice", "Usted habla con claridad". La consecuencia social de la experiencia psicodélica es el pensamiento claro, que se destila en un discurso claro. Discurso habilitado. JL: ¿Y si usted se equivoca y el mundo sigue tan enfermo en el 2012? TM: Bueno, por lo menos habré tenido el coraje de hacer una profecía específica.

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